La remodelación de la Casa de la Juventud estará terminada antes de finales de año

El Ayuntamiento ha informado que las obras de la remodelación integral que se acomete en la Casa de la Juventud estarán finalizadas antes de finales de año, en la visita que han realizado al edificio.

 

 

 

 

Las obras dieron inicio a finales de junio y, dentro del ámbito de actuación, incluyen la demolición total de la cubierta y su posterior reconstrucción, ya que esta es la única solución viable debido al estado ruinoso que presentaba y al progresivo deterioro del edificio. También se llevarán a cabo los trabajos de renovación de los revestimientos e instalaciones deterioradas debido al paso del tiempo y sobre todo a la filtración de la lluvia por la cubierta, consiguiendo así devolver la funcionalidad y habitabilidad perdida en esta planta del edificio. Entre estos trabajos se encuentran el picado y ejecución de revestimientos interiores en mal estado; levantado y  ejecución de solados de planta segunda y torreón; desmontado de falsos techos; sustitución de instalaciones de fontanería debido a su mal estado; y pintura completa del edificio.

El proyecto, con cargo al Fondo Estatal de Inversión Local, tiene un presupuesto de 157.000 €, y fue adjudicado a la empresa local Construcciones Diego Soto por procedimiento negociado sin publicidad, por razón de cuantía, y tramitación urgente. Además del personal propio, esta empresa ha contratado para las obras a seis trabajadores; cuatro sin percibo de prestaciones de desempleo y dos con percibo de prestaciones de desempleo, estableciendo 924 jornadas de trabajo de ocho horas diarias. Al tratarse de uno de los edificios más significativos de Estepona, cuya construcción podría encuadrarse en el Siglo XVIII, aunque su origen bien pudiera ser anterior, y donde se han venido celebrando actos culturales de gran concurrencia, y debido también a que está situado en la plaza más emblemática de la localidad, la Plaza de las Flores, las obras se realizan con la máxima sensibilidad y respeto a su fisonomía y características constructivas, consiguiendo así mantener y conservar el patrimonio histórico, a lo que contribuirá también el Plan Especial de Protección y Mejora del Caso Urbano.

El edificio fue propiedad de las hermanas Carmen y Francisca Tejerina. Esta última lo donó al Hospital de la Caridad, teniendo uso asistencial hasta que el Ayuntamiento se hizo cargo de él, destinándolo primero a Centro de Formación profesional y, años después, tras varias reformas, a uso como Casa de La Cultura y de Juventud.