Se eliminan más de medio millar de barreras arquitectónicas en Estepona en los últimos cinco años

En los últimos seis años más de 500 barreras arquitectónicas existentes en la vía pública, dentro del objetivo municipal de hacer del municipio una ciudad sostenible, más accesible para todos los ciudadanos y con mayor calidad de vida.

Se trata de actuaciones, a lo largo de todo el término municipal, para la construcción de rampas, rebaje de acerado, pasos de peatones, eliminación de escalones y creación de zonas habilitadas para el aparcamiento de personas con discapacidad. Estas peticiones se recogen a través de la delegación de Participación Ciudadana y se ejecutan por parte de los operarios municipales adscritos a la delegación de Control Externo. Además de las sugerencia de los vecinos, el Ayuntamiento tiene una estrecha colaboración con la Asociación de Discapacitados Físicos de Estepona (Asdíes) que trabajan para facilitar el tránsito a personas que presentan algún problema de movilidad.

Todo ello, forma parte del Plan de Movilidad Urbano Sostenible (PMUS), basado en la eficiencia, el respeto medioambiental, la accesibilidad, la calidad de vida ciudadana y su participación. Es un plan vivo, que se estructura en un conjunto de objetivos tendentes a favorecer la movilidad peatonal y contribuir a la planificación sostenible del desarrollo urbano.

Junto a estas obras, hay que recordar que la remodelación de un centenar de calles del casco urbano dentro del proyecto Estepona Jardín de la Costa del Sol ha eliminado las barreras arquitectónicas en este área de actuación, que supera los 14 kilómetros. Asimismo, nuevos equipamientos como el Parque Ferial y de Ocio, el Auditorio Felipe VI o el Parque Orquidario se han diseñado como espacios donde no existen barreras físicas.

En este sentido, también se ha procedido a la adaptación de edificios antiguos como la Casa Tejerinas -que alberga el Museo de Arte Contemporáneo- donde se ha instalado un ascensor que posibilita que todo el edificio sea accesible a personas con movilidad reducida. Además, se ha ampliado el número de playas con zonas de sombra para personas con discapacidad. De forma que este año se instalarán nuevas estructuras en Arroyo Vaquero, El Saladillo y Casasola, y se renovarán las ya existentes en El Cristo, El Padrón y La Rada.