La UMA participa en la primera estimación de la población de los pigmeos en África central

Un equipo de investigadores de diferentes países, entre los que se encuentran científicos de la Universidad de Málaga, ha logrado realizar la primera estimación de la población de los pigmeos que habitan en los bosques de África Central, alrededor de 920.000, según han publicado en la prestigiosa revista PLOS ONE.El estudio es el primero que proporciona una aproximación sobre cuántos pigmeos existen en la enorme superficie de bosques tropicales de África Central, y presenta también un mapa que establece su distribución geográfica más probable.El equipo que ha logrado publicar el artículo ha sido liderado por el profesor John E. Fa, de la Manchester Metropolitan University, asociado como investigador sénior con el Center for International Forestry Research (CIFOR). Ha trabajado en él también el doctor Jesús Olivero y el grupo de Biogeografía, Diversidad y Conservación del que forma parte en la Universidad de Málaga, así como el doctor Jerome Lewis, prominente antropólogo del University College de Londres, quien ha trabajado intensamente con los Pigmeos en defensa de sus derechos. En conjunto, han participado en el estudio 26 coautores procedentes de Europa, Estados Unidos, Canadá, Japón y Camerún, entre los que hay antropólogos, biólogos especializados en conservación y biogeógrafos, algunos de ellos miembros activos de organizaciones para la defensa de los derechos humanos.Por tanto, alrededor de 920.000 pigmeos habitan en los bosques de África Central, según la primera estimación. Los pigmeos son el mayor grupo activo de cazadores-recolectores del mundo. Viven en comunidades principalmente localizadas en los bosques lluviosos de nueve países de África Central -un área de alrededor de 178 millones de hectáreas-, donde constituyen una pequeña minoría comparada con la población total. Sin embargo, actualmente no existen datos censales precisos que abarquen todo el territorio ocupado por este pueblo indígena. La mayoría de los grupos son seminómadas, por razones sociales y nutricionales, dentro de territorios específicos a los que se encuentran ligados a través de clanes y relaciones matrimoniales. Ello hace de la determinación del número y distribución de los pigmeos un objetivo realmente ambicioso porque, según los expertos, establecer cuántos cazadores-recolectores indígenas subsisten y dónde viven es el primer paso para apoyarlos,.Los Pigmeos son un grupo de personas desfavorecido e ignorado, muchos de cuyos integrantes han perdido ya sus tierras y medios de vida y se enfrentan a la desaparición de sus ricas tradiciones culturales. Por ello es crucial obtener información sobre sus localizaciones y tamaños poblacionales, como primer paso para reconocer sus derechos y desarrollar estrategias que garanticen la seguridad de sus tierras y su cultura. Si se quiere evitar que más de 900.000 personas sean empujadas hacia la extinción cultural, será necesario además involucrar a todos los países del área en el apoyo a los derechos de los Pigmeos. Años de investigaciónPor primera vez, la información recogida durante años por un gran número de investigadores ha permitido generar la mayor base de datos sobre localización de los campamentos de pigmeos en el área considerada. A partir de esta información, el equipo de biogeógrafos ha empleado métodos bioestadísticos, desarrollados por ellos mismos, para comprender y predecir las causas de su distribución geográfica. Los pigmeos se identifican íntimamente con el bosque y dependen en gran medida de los recursos naturales que éste les proporciona, de ahí que pueda analizarse su distribución en función de cuáles son las áreas de importancia ecológica para ellos. De este modo se enfatiza en el análisis la necesidad de conservar el bosque como medio de subsistencia de este sector de la población. La finalidad del trabajo ha sido contribuir con visibilidad y comprensión a la preservación de un pueblo indígena que se enfrenta a una creciente marginación y discriminación, amenazado por la deforestación, la explotación industrial de su medio, los desplazamientos forzosos y las campañas en pro de su sedentarización.