La Junta de Andalucía, gobernada por PSOE e Izquierda Unida, continúa incumpliendo su compromiso de construir el Hospital de Estepona

Corría el segundo semestre del año 2003, cuando el recién elegido alcalde, Antonio Barrientos, consiguió convencer a la Junta de Andalucía de que era urgente que nuestro municipio contase con un Hospital. Así, el 13 de enero de 2004, se presentaba públicamente el Libro Blanco de la Atención Especializada en Andalucía, elaborado por mandato del Parlamento autonómico y presentado ante el Consejo de Gobierno por el consejero de Salud, Francisco Vallejo, donde se contemplaba, entre otras infraestructuras sanitarias, la construcción de un Centro Hospitalario de Alta Resolución en Estepona, dándose respuesta con ello a una reivindicación histórica de todos los esteponeros. La construcción de este Hospital en nuestro municipio, tal como recogía el mencionado Libro Blanco, estaría en funcionamiento en un máximo de 4 años y respondía al criterio de reducir a menos de 30 minutos el tiempo de acceso a los servicios hospitalarios y en hacer frente a las necesidades de zonas turísticas cuyas elevadas demandas estacionales llegan a provocar una importante sobrecarga asistencial sobre la red sanitaria andaluza.
En marzo del 2007, la entonces Consejera de Salud de la Junta, María Jesús Montero, se desplazó a Estepona para firmar el convenio de colaboración con el alcalde, Antonio Barrientos, para ejecutar el tan anhelado Hospital. El Centro Hospitalario de Alta Resolución (CHARE) sería construido y mantenido por la propia Junta de Andalucía y así se contempló en los propios presupuestos de la administración autonómica. Por su parte, el gobierno municipal se encargó de obtener y poner a disposición de la Junta de Andalucía los terrenos donde se ubicaría el Hospital, que empezaría a construirse, según las previsiones de la propia Consejería de Salud de la Junta, a finales del 2008 o principios del 2009.
Posteriormente, y tras la llegada del advenedizo Valadez a la alcaldía, se descubrió que en estos terrenos existían restos arqueológicos. A este respecto, cualquier ciudadano de cultura media sabe que con solo realizar una pequeña excavación para retirar estos restos, cuyo coste era alrededor de 30.000 euros, se hubiese resuelto el problema y podría haberse iniciado inmediatamente su construcción. Si se hubiese hecho así, hoy día todos los ciudadanos de Estepona y su comarca estarían beneficiándose de este servicio sanitario tan necesario para todos. Pero el inepto de Valadez fue incapaz de hacer esa pequeña excavación arqueológica en sus tres años de desgobierno, a pesar del pequeño coste de la misma y cuando solamente en pagar productividades millonarias a sus enchufados políticos derrochó más de 200.000 euros, o cuando dejó a todos los esteponeros una deuda de 300 millones de euros. Y ello a pesar de que, todavía en enero de 2010, la Delegada Provincial de Salud, María Antigua Escalera, aseguró públicamente que la Junta de Andalucía estaba en disposición de comenzar los trabajos del Centro Hospitalario en cuanto el consistorio esteponero ultimase los trámites arqueológicos de la parcela.
Más tarde, en junio del 2011, es elegido alcalde de Estepona José Mª García Urbano. Desde entonces, la construcción del Centro Hospitalario se convirtió en una prioridad para él, como lo demuestra el hecho de que fuese capaz de realizar la excavación arqueológica pendiente en solo tres meses. El 3 de octubre del 2011 finalizaron todos los trabajos y días después, el propio García Urbano remitió a la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía el informe arqueológico que desbloqueaba su construcción. Casualmente, la Junta de Andalucía tardó varios meses en dar el visto bueno al mismo, cuando el plazo legal era de un mes. No obstante, este era el último trámite que tenía que realizar el Ayuntamiento para que pudiesen comenzar las obras del Centro Hospitalario, ya que el 15 de septiembre de 2011 el Pleno Municipal aprobó el expediente para darle uso sanitario a esa parcela y el 26 de noviembre del 2011 el equipo de gobierno municipal otorgó la correspondiente licencia municipal de obras. Por tanto, a partir de ese momento, la Junta de Andalucía ya no tenía más excusas para iniciar la construcción del tan anhelado Hospital de Estepona.
Pero ante el estupor general, en marzo del año 2012, se supo que la Junta de Andalucía, ocultándolo a los esteponeros, al propio Ayuntamiento y a la opinión pública, había decidido el 15 de junio del 2011 renunciar y resolver el contrato de ejecución de las obras de construcción del Centro Hospitalario de Estepona de manera unilateral, casualmente, sólo dos días después de que García Urbano fuese nominado alcalde. Pero García Urbano no se desalentó. Se reunió urgentemente con el candidato popular a la Junta de Andalucía, Javier Arenas, para explicarle lo ocurrido y exponerle la necesidad que tenía nuestro municipio de contar con ese importante equipamiento sanitario. Hasta tal punto lo convenció, que el candidato popular a la Junta no solo incluyó esa propuesta en su programa electoral, sino que incluso adquirió el compromiso público de construir ese Centro Hospitalario durante una visita realizada a Estepona. Posteriormente, el Partido Popular ganó las elecciones andaluzas, pero no pudo gobernar, ya que se lo impidió el gobierno de coalición formado por el PSOE e IU. Aún así, todavía existía un resquicio para que los esteponeros pudieran contar con su Centro Hospitalario y García Urbano no lo desaprovechó. Así, la Comisión de Sanidad del Parlamento de Andalucía aprobó en el mes de octubre del 2012 exigir al Gobierno Andaluz la inmediata construcción del Centro Hospitalario de Estepona. Esa iniciativa de pedir la ejecución de esta obra al Gobierno Andaluz partió y fue respaldada por el Grupo Parlamentario Andaluz del Partido Popular, que era conocedor del compromiso de Javier Arenas con Estepona y con García Urbano. La propuesta finalmente pudo salir adelante, con el voto en contra de los socialistas y la abstención de IU.
Sin embargo, en el mes de diciembre del año 2012, PSOE e IU echaron un jarro de agua fría a las expectativas de los esteponeros rechazando las enmiendas del Partido Popular a los Presupuestos de la Junta de Andalucía de 2013, oponiéndose a la propuesta de crear una partida presupuestaria para acometer de inmediato la construcción del Hospital de Estepona, incumpliendo ambos partidos, con esa decisión, un compromiso con todos los ciudadanos de Estepona.
Al conocer la noticia, el Ayuntamiento de Estepona, a través de la Concejala de Presidencia, Ana Velasco, manifestó que reclamación del Hospital de Estepona “va a ser continua durante este mandato, hasta que consigamos que se inicie su construcción”. Del mismo modo, también UPyD exigió a la Junta  la construcción del Hospital en nuestra localidad y hasta la plataforma vecinal de Estepona saltó a la palestra exigiendo la construcción del Centro Hospitario de nuestro municipio, consiguiendo reunir para ello la firma de los Ayuntamientos de Manilva y Casares, de diversos partidos políticos, de varios sindicatos y de la asociación de empresarios de Estepona.
Más tarde, a mitad del año 2013, el alcalde de Estepona, José María García Urbano, a pesar de que la construcción del Hospital es una competencia única y exclusiva de la Junta de Andalucía, le ofreció cofinanciar la obra de construcción del Centro Hospitalario, aportando 3 millones de euros para que las obras pudiesen comenzar de manera inmediata, pero la Junta de Andalucía rechazó el ofrecimiento del regidor y volvió a negarse a iniciar las obras del  Hospital.
Y hace unos meses, el equipo de gobierno municipal presentó en el Pleno una moción, que fue aprobada por unanimidad, en la que instaba a la Junta de Andalucía a que destinase una partida en el Presupuesto de 2014 para la construcción del Centro Hospitalario de Alta Resolución, pero la Junta de Andalucía ha vuelto a hacer caso omiso.
Cuando el PSOE e Izquierda Unida, que gobiernan en la Junta de Andalucía, maltratan a una ciudad como Estepona impidiendo que se construya un Hospital tan necesario en nuestro municipio, no solo se quedan sin discurso sino que cometen tal torpeza que o rectifican a tiempo o recibirán en su momento la repulsa y el rechazo de la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas de Estepona.