Joe, Nicolas Cage volviendo a las raíces interpretativas

Quizás estamos mal acostumbrados a ver el cine americano siempre con ese final feliz, quizás nos dejamos llevar por el lujo de las superproducciones y pocas veces nos enfrentamos a ver películas de un realismo patente y lleno de cicatrices de la sociedad americana, pero también estamos demasiado acostumbrados a que nos digan que es en el sur dónde únicamente existe una sociedad literalmente aniquilada por el sistema.

Joe es una apuesta arriesgada de Cage, que tras los baches económicos parece abocado a recoger papeles y producciones de segunda fila. Puede que sea por ese motivo o porque de vez en cuando le gusta salirse del rol prefijado de gran estrella. Lo cierto es que cada fotograba de Joe nos introduce en unos oscuros personajes, hilarantes contra la sociedad, son capítulos de un grito excéntrico hacia el exterior. Joe es un acercamiento al cine realista, costumbrista por momentos donde todos y cada uno de los personajes son parte de una historia de derrota y fracaso. Sin embargo uno cuando lleva parte del metraje se siente como que poco más le va a contar Gordon Green que pueda atemorizarme. La cruenta realidad de una vida que lleva al paroxismo de sálvese quien pueda porque aquí todos estamos realmente “jodidos”.

No puedo cerrar el comentario, sin escribir que Cage me recuerda en demasía a Bardem en “Los lunes al sol”, será porque entre los perdedores siempre hay alguien que algo gana, aunque sea en la cantidad de penurias que ha de pasar.

 

Roberto Jiménez