ESTEPONA. El Pleno reprueba al exalcalde David Valadez por asumir la obra de un patio de instituto, que no pagó, y que supone ahora el abono de 8,6 millones de euros

El pleno del Ayuntamiento de Estepona ha acordado la reprobación pública al exalcalde David Valadez, actual portavoz socialista, por su actuación y la de su equipo de gobierno por asumir unas obras en el instituto Mar de Alborán -que eran competencia de la Junta de Andalucía-; no pagar a la empresa que ejecutó la obra, y que ahora, con los correspondientes intereses, supone para el Ayuntamiento el abono de un total de 8,6 millones de euros.

El portavoz del equipo de gobierno, Manuel Aguilar, ha señalado que la reprobación en la sesión plenaria era “necesaria” porque “su actitud ha causado una ruina absoluta a la ciudad por dejar una deuda de 300 millones de euros” y “los ciudadanos deben saber el uso irresponsable que hicieron los socialistas cuando estuvieron al frente del Consistorio”. El asunto ha contado con el voto favorable del equipo de gobierno, la abstención del grupo CIE y el voto en contra del PSOE. 

El portavoz municipal ha recordado que en 2004 el patio del instituto Mar de Alborán presentaba una serie de grietas que podrían afectar a la estructura del edificio. Ante esta situación, la Junta de Andalucía instó al Consistorio a que declarase las obras de emergencia y anunció que dotaría los trabajos de una subvención.

El gobierno municipal de ese momento (PSOE e IU) dictó un decreto declarando las obras de emergencia pero “no adoptó las medidas jurídicas necesarias para materializar la promesa de subvención que realizó la administración autonómica”. De hecho, firmó un contrato para las obras con un presupuesto de 600.000 euros y “legalmente se situó en la posición que debería tener la Junta de Andalucía”.

“Para colmo, la Junta de Andalucía no escatimó en encargos a la constructora, ni en medios humanos, ni materiales, por lo que los trabajos terminaron costando 4,18 millones de euros”, ha lamentado Aguilar, que ha indicado que los técnicos municipales han detectado costes facturados entre el 200 y el 700 por ciento por encima de su valor normal.

“Además, la subvención de la Junta de Andalucía nunca llegó y la adjudicataria de las obras apenas cobró 300.000 euros de los 4,18 millones de euros, por lo que ésta denunció al Ayuntamiento por impago”, ha subrayado el concejal del equipo de gobierno.

“Los desatinos no quedan ahí y para rematar la historia, la corporación presidida por David Valadez no justifica la subvención por estas obras que la Junta de Andalucía concedió, en febrero de 2009, y que Valadez gastó en el pago de nóminas; la administración autonómica reclama ahora esa cantidad más recargos e intereses de demora, resultando así que el pueblo de Estepona tiene que pagar ahora de forma fraccionada 1,1 millones de euros más por este equipamiento educativo”, ha lamentado Aguilar.

“La Junta incumplió su palabra dada por escrito de financiar unas obras de su competencia, los anteriores responsables municipales no velaron por los intereses de los ciudadanos y los esteponeros vamos a pagar el patio de instituto más caro de España, cuyo coste equivale a tres nuevos centros educativos completamente equipados”, ha agregado el portavoz del equipo de gobierno.

Ante esta situación, el Consistorio va a reclamar jurídicamente a la Junta de Andalucía “tamaño despropósito” y “va a hacer todo lo que esté en su mano para tratar de recuperar el dinero de los esteponeros”, ha adelantado Aguilar.

Mientras tanto, el Ayuntamiento debe hacer frente a la sentencia judicial que lo condena por impago a la constructora que realizó las obras en el patio del instituto, y que suponen un coste de 2,3 millones de euros, más los intereses procesales y de demora que ascienden a más de 2,4 millones de euros.

El portavoz municipal, Manuel Aguilar, ha comentado que las obras realizadas en el instituto Mar de Alborán tan sólo son “un ejemplo más” de los trabajos que el gobierno de David Valadez dejó de pagar, y ha recordado que la deuda que generaron los socialistas durante su mandato alcanzó los 300 millones de euros. “Como respuesta a esta irresponsabilidad absoluta, el actual equipo de gobierno decidió desde el primer día que el Ayuntamiento sólo contrataría lo que pudiera pagar con los impuestos de los vecinos y con lo que se ahorraría con nuestros planes de ajuste y austeridad”, ha apuntado Aguilar, que ha reiterado que “este equipo de gobierno no ha solicitado ningún préstamo para hacer frente a los gastos municipales”.