El IAM detecta que todas las adolescentes víctimas de violencia machista sufren de manera paralela ciberdelincuencia de género

Sánchez Rubio revela que el personal especializado del IAM, que atendió el pasado año a 125 jóvenes, ha detectado esta nueva realidad en el 100% de los casos y anuncia una campaña para luchar contra esta práctica

Todas las adolescentes atendidas en el Programa de Atención Psicológica a las Mujeres Menores de Edad Víctimas de Violencia de Género en Andalucía han sufrido ciberdelincuencia de género. La consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, ha destacado este dato en sede parlamentaria para subrayar “esta nueva forma de violencia de género a través de las redes sociales, que se añade a la violencia de género tradicional en las mujeres jóvenes, ya que las redes sociales forman parte de su día a día y de su forma de comunicarse y relacionarse”.

En este sentido, Sánchez Rubio ha anunciado una campaña de comunicación a través de redes sociales que pondrá en marcha el IAM para luchar contra esta práctica. La consejera de Igualdad y Políticas Sociales también ha incidido en que “todas las especificidades de la ciberdelincuencia de género son abordadas y tratadas en el programa de atención psicológica para víctimas adolescentes”, un programa del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) que presta atención especializada a las víctimas (previa autorización de sus tutores) y a sus familias. Durante el pasado año 2016 se ha atendido a un total de 125 adolescentes, cifra similar al año 2015 (129), así como a 275 familiares.

Junto a esta atención, el programa desarrolla además diversas jornadas de formación para profesionales del sector sanitario, educativo y de trabajo social para la detección temprana de maltrato en jóvenes, y ofrece una guía dirigida a las familias andaluzas. A lo largo del pasado año 2016 se dio formación a 1.000 profesionales en la detección y actuación ante la violencia de género en las redes sociales.

Asimismo, el personal técnico del IAM cuenta con un Protocolo de Actuación ante la Ciberdelincuencia de género, con todas las pautas necesarias para atender de manera adecuada a las mujeres víctimas, sean o no adolescentes, que presentan síntomas de sufrir o haber sufrido este tipo de violencia digital.