El CGCFE recomienda el ejercicio físico terapéutico en el Día Mundial de la Fisioterapia

Con motivo del Día Mundial de la Fisioterapia, el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE), recomienda el ejercicio físico, tutelado por profesionales especializados, para promover una vida más saludable, así como mejorar la movilidad y la independencia en todas las etapas de la vida y especialmente en edades avanzadas.

Los fisioterapeutas, como expertos cualificados para el ejercicio terapéutico, ayudan a prevenir enfermedades, a superar diversas limitaciones físicas y a gestionar el dolor, mediante programas específicos, adaptados a las necesidades y características de cada paciente. Gracias a estas terapias profesionales, los fisioterapeutas contribuyen además a reducir los gastos del sistema sanitario.

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, las personas físicamente activas reducen en un 50% el riesgo de sufrir limitaciones en su movilidad; pero, a pesar de ello, más de un tercio de los mayores de 70 años, por ejemplo, no cumplen las recomendaciones internacionales sobre la práctica de ejercicio. Los fisioterapeutas ayudan a las personas que tienen dificultades para ejercitarse, ya sea debido a la edad o a diversas enfermedades, mejorando su calidad de vida.

La fisioterapia, ejercida siempre por profesionales colegiados, aporta numerosos beneficios a las personas que sufren problemas de salud como: dolor, fracturas, artritis, enfermedades cardíacas, enfermedades mentales, amputaciones, enfermedades del sistema nervioso, diabetes, cáncer o enfermedades pulmonares.

El ejercicio físico moderado, por ejemplo, puede reducir entre un 11 y un 15% el riesgo de sufrir un ictus (que afecta a 5 millones de personas cada año). Por otro lado, las personas que lo sufren, pueden ver beneficiado su potencial físico considerablemente, gracias a las diversas terapias aplicadas por los fisioterapeutas.

Otro caso es el de la demencia, cuyo riesgo aumenta hasta un 20% en el caso de la inactividad física, por lo que la prevención resulta fundamental. Las personas con demencia pueden mejorar la movilidad, reducir la dependencia y mejorar la calidad de vida con programas físicos adecuados.

Por último, se puede citar el caso de las caídas, sufridas por el 32% de la población con más de 70 años. Hasta un 25% de las caídas provocan lesiones de consideración, que siempre deben ser tratadas por profesionales y que pueden ser prevenidas gracias a la fisioterapia profesional.