El Ayuntamiento implanta un proyecto de teletrabajo en la Administración local pionero en Andalucía

El Ayuntamiento de Estepona comenzará el próximo lunes un proyecto piloto para probar la modalidad del ‘teletrabajo’ entre los empleados municipales. Durante un mes se va a poner a prueba esta medida en los departamentos municipales de Contratación y Asesoría Jurídica para conseguir una mayor conciliación de la vida personal, familiar y laboral de los empleados públicos.

Esta medida tendrá un periodo de prueba de un mes y se circunscribirá inicialmente a los departamentos de Contratación y Asesoría Jurídica. La adscripción a este proyecto será voluntaria entre los empleados adscritos a los departamentos citados anteriormente, siempre y cuando sus puestos de trabajo no impliquen, necesariamente, la prestación de servicios presenciales y sean suspceptibles de ser prestados de forma autónoma. En cuanto a la distribución de la jornada, tres días a la semana lo serán de acuerdo con la jornada y horario habituales y dos desde el domicilio. Durante la prestación del servicio en el domicilio se establece un periodo mínimo de interconexión para la realización del trabajo que coincidirá con la franja horaria de 10 a 14 horas. En este sentido, el control de la cantidad y la calidad del trabajo se realizará atendiendo al cumplimiento de objetivos y a la consecución de resultados.

Una vez que haya concluido el mes de esta prueba piloto, se realizará una evalución final para comprobar el impacto del teletrabajo tanto en el trabajo del propio empleado como en el de la unidad en la que se encuentre adscrito. Si el resultado es positivo, la medida se implantará al resto de la plantilla municipal, previa negociación en Mesa General De Negociación. En esta mesa deberá regularse todo lo relativo a puestos susceptibles de trabajar a distancia, formación en protección de datos, prevención de riesgos o autocontrol.

El equipo de gobierno considera que “esta forma de organización del trabajo puede suponer importantes beneficios, tanto para la organización como para el personal afectado. Por una parte, la Administración puede reorganizar los procesos de trabajo redefiniendo objetivos, obteniendo una mejor gestión del tiempo y una mejora de la calidad en la prestación de los servicios a la ciudadanía. Por otra, a la persona teletrabajadora se le posibilita flexibilizar su jornada laboral para adaptarla a sus circunstancias personales y familiares, con el consiguiente aumento de su compromiso y nivel de motivación.